Elección de CODEDES: Encuentro entre gobierno y sociedad civil

Consideramos las recientes elecciones a representantes de sociedad civil en los CODEDES como un acontecimiento a través del cual podemos examinar la participación de la sociedad civil y su relación con el gobierno. En diversas ocasiones, el ejecutivo ha mostrado su interés por abrir espacios de diálogo y participación con sociedad civil, así como promover mayór visibilidad y legitimidad en espacios de descentralización como los diferentes niveles del sistema de consejos de desarrollo. Ejemplo de esto fue el cambio de la normativa para el nombramiento de gobernadores/as, los cuales visibilizan más los mecanismos de elección y generó mayor interés de la sociedad civil en los espacios de representación1. A esto se suman los diálogos que desde el proceso de transición y en los primeros meses de este Gobierno se llevaron a cabo con espacios de sociedad civil de los departamentos.

Para el presente documento, realizamos entrevistas con personas que formaron parte del proceso de elecciones en diferentes sectores en los departamentos de  Quiché, Quetzaltenango, Chimaltenango, Jalapa y Petén, además de personas que estuvieron dando seguimiento a las elecciones en varios otros departamentos.

Analizaremos el desarrollo de las elecciones de representantes de sociedad civil ante CODEDES utilizando tres niveles:

  1. El gobierno central
  2. Las instancias de las instituciones públicas en cada departamento
  3. Las organizaciones sociales de sociedad civil

En primer lugar, el gobierno central influenció las elecciones de dos maneras: por un lado, la apertura al diálogo y a la democratización de algunos procesos desde que asumió el poder en enero 2024, han promovido una mayor disposición a participar en muchas organizaciones de sociedad civil, dado que se percibe la  posibilidad de rescatar algunos de estos espacios que desde hace mucho tiempo se encuentran cooptados. Por otro lado, el gobierno implementó cambios importantes en el reglamento de elecciones de CODEDES, entre los cuales vale la pena destacar el requisito de tener carta de nombramiento de una organización para poder participar (evitando así los acarreos), declarar representaciones vacantes si no había suficientes candidatos, y la recomendación para la no reelección de representantes buscando alternancia en las representaciones. Aunque se ha criticado que este último aspecto no haya sido obligatorio, por lo que en varios casos fue ignorado, en general se considera que las modificaciones al reglamento fueron positivas.

En segundo lugar, identificamos  el papel de las instituciones públicas2 que estaban encargadas de difundir tanto las convocatorias a elecciones como las modificaciones al reglamento. En algunos casos, las instituciones hicieron lo mínimo que estaban obligadas a hacer, poniendo la información en su sitio web y nada más. En otros casos sí se tomaron el tiempo para llamar a las organizaciones y asegurarse de que hubiera una convocatoria más exitosa, como nos informaron que fue el caso del sector de cooperativas en varios departamentos o el pueblo q’eqchi’ en Petén3. Esta asimetría entre el actuar de las diferentes instituciones denota que no todas muestran el mismo entusiasmo que el gobierno central en la implementación de estas políticas. Si bien podemos intuir que esto es un efecto de las diversas dificultades que el gobierno de Semilla ha tenido tras asumir el poder (inexperiencia, cuadros técnicos limitados, etc.), no es algo que hayamos preguntado a las personas entrevistadas ni que podamos afirmar con certeza. Lo que sí podemos concluir es que aún falta mejor coordinación entre el gobierno central y las instituciones que ejecutan en su nombre, tanto a nivel nacional como departamental; esto se podría lograr estableciendo directrices más claras, poniendo personal con más experiencia o supervisando los procesos de mejor manera.

Tercero, está el nivel más complejo, que es el de las organizaciones de sociedad civil. Con el proceso de elección de los CODEDES, la sociedad civil se vio frente un espacio que podía recuperar, pero en el que había participado muy poco durante los últimos años por la falta de confianza en los mismos, lo cual en sí constituye una contradicción (la sociedad civil no participaba porque no lo ve como un espacio legítimo, dejando con ello fuera la posibilidad de legitimarlo). Sí hubo algunos casos en los que se renovaron las/los representantes y las organizaciones lograron coordinarse para elegir a candidatos representativos de su sector4. No obstante, en varias elecciones las personas entrevistadas reconocen  la falta de experiencia de las organizaciones sociales en este espacio, tanto en términos de participación como para llegar acuerdos. En algunos sectores al no lograr  organizarse quedaron los mismos representantes de siempre; incluso incumpliendo los requerimientos del reglamento. A criterio de las personas entrevistadas, a pesar de que sí hubo mayor participación de sociedad civil que en otras ocasiones, la cantidad de organizaciones que participaron siguió siendo baja. 

En conclusión, los resultados de las elecciones de CODEDES en cada departamento variaron según el accionar y la interacción de los tres niveles que ya hemos mencionado, además del grado de cooptación y articulación existente entre actores corruptos, incluyendo en varios casos la autoridad municipal. Lo que principalmente nos llama la atención es que vemos a una sociedad que está tratando de articularse frente a la apertura (por muy imperfecta y criticable que pueda ser) del gobierno y las instituciones públicas. Como sociedad civil, tenemos que encontrar la manera de aprovechar mejor estos espacios. Con mayor organización, articulación y conocimiento sobre cómo funcionan estas instancias, podríamos superar tanto la inacción de las instituciones públicas como las limitaciones del nuevo reglamento para ganar más terreno en estos espacios tradicionalmente cooptados, dando así continuidad a la politización que se vivió en las movilizaciones de la defensa del voto del 2023 que dieron lugar a este tipo de oportunidades de recuperación de espacios.


  1. Especialmente dado que la gente se dio cuenta de que los CODEDES son los que establecen las ternas de gobernadores. ↩︎
  2. Ministerio de Economía, Ministerio de Gobernación, Ministerio de Cultura y Deportes, Ministerio de Trabajo y Previsión Social, Fondo de tierras, Secretaría Presidencial de la Mujer, Instituto Nacional de Cooperativas, Consejo de Enseñanza Privada Superior y Consejo Superior Universitario. ↩︎
  3. El pueblo q’eqchi’ fue el último pueblo maya que fue convocado en Petén, y se dio el caso peculiar que esta convocatoria fue más exitosa porque se había aprendido de los errores que hubo con los otros sectores. ↩︎
  4. Por ejemplo, los sectores de ONGs y pueblos indígenas en Quetzaltenango; los de campesinos y ONGs Quiché; y los de pueblos indígenas y cooperativas en Chimaltenango. ↩︎

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